Por Dafne Arellano

Ayer como hace treinta y dos años, un sismo sacude al país por segunda ocasión, tan solo en la ciudad de México es donde tienen más experiencia en este tipo de desastres, para los rescates que de alguna forma parecen un milagro y realmente quien es creyente lo acepta como un milagro, lo rescatable de esta desgracia es la unión de los mexicanos, (de algunos) para apoyar y ayudar en donde es necesario.

Señalo solamente a algunos mexicanos como gente unida para apoyar en esta desgracia, pues la clase política que vive a costillas de la gran mayoría de los mexicanos, insisten en hacer sus campañas y no querer ayudar con dinero a los compatriotas en desgracia, estamos hablando de varios estados en emergencia y los políticos y algunos funcionarios públicos (INE) declaran que si utilizan los recursos que se han destinado para sus inservibles campañas, pues siempre es pan con lo mismo; para la reconstrucción del país que “gobiernan” y de donde comen y muy bien, sería un delito, que además en su nueva ley penal ya ni siquiera pasarían por la cárcel.

Si lo único que tienen que hacer es reunirse en sesión extraordinaria y decretar que estos dineros sean destinados para la reconstrucción del país que pretenden gobernar, no se han dado cuenta que con todo lo que se autorizan, ya sea: dieta, bono, aguinaldo, pensión, etcétera, etcétera, etcétera, lo que han hecho es empobrecer más al país.

Hablemos claro, los presidentes de los partidos políticos y el funcionario de un instituto que se supone sirve para defender a los mexicanos el Dr. Lorenzo Córdova Vianello, consejero presidente del INE; Ricardo Anaya Cortés, PAN; Enrique Ochoa Reza PRI; Alejandra Barrales Magdaleno, PRD; Andrés Manuel López Obrador, MORENA; Alberto Anaya Gutiérrez PT; Luis Castro Domínguez, Nueva Alianza; Dante Delgado Rannauro, Movimiento Ciudadano; Hugo Erick Flores, Encuentro Ciudadano; así como a los futuros candidatos por cargos populares y plurinominales; cuanto les estamos pagando, como para que no puedan hacer sus campañas político-electorales con sus propios recursos.

¿Será que tenemos que unirnos a organizaciones internacionales, como Change.Org, y otras para poder reclamar los derechos ganados en batallas como la guerra de Independencia, la Revolución Mexicana y el Movimiento del ’68, en donde murieron tantos mexicanos; que ahora la naturaleza nos está cobrando con huracanes, lluvias, temblores, olas de calor y cuanto desastre se ha dado en estos últimos tiempos?

Habrá manera de que esta clase de mexicanos logre dejar atrás su egoísmo y darse cuenta qué ante tanto desastre, ¿llegará un día que no tengan a quien gobernar?; ¿a quién robar?; ¿a quién van a seguir castigando con su enfermiza obsesión por el poder?

Ante esta desgracia es insultante la cantidad de 31 mil millones de pesos que autorizaron para sus desastrosas campañas electorales, pues si bien es cierto que hay que conocer a los candidatos, al final sea quien sea que gane, seguirá por el mismo caminito delictivo de sus antecesores, para

muestra solo un botón, ¿en donde están los millones que se robó Javier Duarte, durante su mandato en el estado de Veracruz?

En donde están las familias de muchos de los políticos que pretenden gobernar, en EEUU, o en otros países, tan solo para no sufrir la delincuencia organizada que maneja el propio gobierno, así las cosas y estas son algunas de las aristas con que se puede ver esta desgracia que estamos viviendo en el país, solo que no hay mayor desgracia que no dejar atrás la soberbia y la enfermiza obsesión que algunos tienen por el poder.

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