Coneme
3alas3
DEPURAL1
Agenda Política
Agenda Política
Columnas Procesos del Poder Ultima Hora

Camino planchado

Procesos del Poder

NIELS ROSAS VALDEZ

La semana pasada entregó un suceso trascendental para la política de Estados Unidos de América (EUA), pero también para todo el mundo. Demócratas, así como gran parte de la población estadounidense, y de otras partes del mundo, aguantaban con esperanza la resolución del Senado con respecto al proceso de impeachment del actual presidente Donald Trump. Como sabemos ya, la cámara alta absolvió al mandatario Republicano, permitiéndole ser el tercero en la historia del país de las barras y las estrellas en sobrevivir el proceso de destitución. ¿Qué implicaciones tiene esto para la política de EUA?

Casi desde que Trump llegó a la presidencia en enero de 2017, los Demócratas habían planeado generar un proceso de destitución para el presidente, producto de la presunta filtración de Rusia que él permitió en las elecciones presidenciales de 2016, donde ganó, no con más votos de los ciudadanos estadounidenses, sino con los votos de los colegios electorales. No obstante, para ese momento los Demócratas no tenían mayoría en la Cámara de los Representantes, espacio desde donde se genera el impeachment según la ley estadounidense. Por ello las elecciones de medio término, en 2018, fueron cruciales para los rivales políticos de Trump, pues les permitieron ganar la mayoría de la cámara baja y así asegurar la gestación del proceso de destitución.

Aquí sólo faltaba una razón, pues la trama rusa no había progresado, y en cambio se había estancado con la insatisfactoria investigación del fiscal especial Robert Mueller. Pero la desorganización de Trump cobró factura y se lograron encontrar grabaciones donde había puesto su interés político sobre el bienestar de la nación, motivo de impeachment. Esta era, hasta el momento, la única opción de los Demócratas para desestabilizar al mandatario de cara a las elecciones presidenciales de noviembre de este año. Se buscaba que este proceso de destitución significara un impacto mayor para el Republicano en la opinión pública, sobre todo de aquellos que no salieron a votar en 2016 y quienes aún se encuentran indecisos de por quién votar a finales del presente.

El escenario de hoy pinta un oscuro muy diferente al que los Demócratas habían pensado, en donde en vez de restarle fuerza, el proceso de destitución le ha dado la confianza suficiente a Trump haciéndolo sentirse y verse invencible para noviembre. Esto toma una mayor dimensión considerando el caucus de Iowa de la semana pasada, en donde la desorganización de los Demócratas produjo incertidumbre de quién ganó el primer debate público de cara a las elecciones presidenciales. Esto lo único que produce es desconocer de una forma más fehaciente qué precandidato Demócrata va liderando la encuesta más próxima a la realidad, imposibilitándoles reacomodar de acuerdo a los errores percibidos en la asamblea pública.

Y la pregunta en este nuevo contexto es: ¿cuál será la estrategia del partido azul ante el partido rojo? Y, sobre todo, a menos de seis meses de la elección presidencial, ¿qué tan rápido podrán implementarla y qué tan satisfactoria será? Esperemos que se pueda gestar una rápida operación, de lo contrario tendremos que aguantarnos otros cuatro años con Trump en el gobierno de EUA.

Niels Rosas Valdez

Escritor, historiador e internacionalista

Twitter @NielsRosasV

niels.rosas@gmail.com

Entradas Relacionadas

Capturan en Colombia a exgestor de paz del ELN por el secuestro de 64 personas

Redaccion

Chile da el pistoletazo de salida a una campaña política crucial para su futuro

Redaccion

Policías y militares de Haití convierten la capital en una zona de guerra

Redaccion