Estamos seguras que tienes una rutina de belleza rigurosa todos los días, es decir, te desmaquillas, te lavas la cara y aplicas los sueros y cremas que sean necesarios para tener una piel perfecta. Pero tenemos que decirte algo, esto no servirá de nada si las brochas que utilizas para el maquillaje están sucias, pues aunque no lo creas son un foco de bacterias y podrían ocasionar irritación o incluso imperfecciones si no están limpias.

Lo primero que debes de saber es que hay que limpiarlas como mínimo, una vez al mes y la forma más efectiva de hacerlo es con agua y jabón de barra. Entonces el paso número uno es humedecer la herramienta y luego pintar el jabón con la brocha, posteriormente colócala de forma horizontal sobre el chorro de agua (evitando que caiga en el interior) y vuelve a dar pincelazos en la palma de tu mano, repite el procedimiento las veces que sea necesario hasta que el agua quede completamente limpia y sin rastros de maquillaje.

Cuando hayas terminado deja que se sequen de forma natural y evita herramientas de calor como la secadora, así que no te desesperes  pues solamente tardarán unas cuantas horas en quedar listas para volver a usar, pero te recomendamos que lo hagas un día en la noche o un fin de semana en el que no tengas un plan por la noche y no sea cien por ciento necesario usar tus brochas de makeup.

Ahora, si quieres limpiarlas y no tienes suficiente tiempo entonces puedes optar por el típico limpiador de brochas; distintas marcas de belleza como M.A.C. cuentan con su propia línea de brush cleansers, así que los pretextos se acabaron.

Comienza a limpiar estas herramientas y elimina por completo la probabilidad de infecciones, irritación o imperfecciones en la piel.

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