De frontera a frontera, México es escenario de protestas, bloqueos y cierres viales, efectuados por centenares de ciudadanos molestos ante el “gasolinazo” y el desabasto de combustible que azota al país.

Y es que en todas las entidades, a excepción de Tabasco, el año inició con manifestaciones que arrojaron un saldo de 13 detenidos, dos gasolineras saqueadas, casetas de peaje tomadas y caos vial en importantes arterias, como en la autopista 57, cuyos efectos alcanzaron Querétaro y el Estado de México.

Fue en Tapachula, Chiapas, donde un grupo de inconformes, presuntamente integrantes del magisterio disidente, vaciaron las bombas de una gasolinera y obsequiaron el combustible a los automovilistas que transitaban por la zona.

Lo mismo sucedió en Hixmiquilpan, Hidalgo, donde varios jóvenes saquearon un expendio de combustible, mientras que en Atizapán, Edomex, otros manifestantes vaciaron una pipa de Pemex.

En la capital de Aguascalientes, una turba enardecida tomó el palacio de gobierno el día de ayer.

En Ciudad de México, usuarios del metro saltaron los torniquetes como forma de protesta.

En Puebla, la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Omexpa) anunció que las compras de pánico causaron desabasto en 150 gasolineras de las mil 200 que hay en el estado, por lo que fueron cerradas temporalmente.

En Querétaro, hubo manifestaciones sin cierres viales, en las que participaron cerca de 200 ciudadanos e integrantes de Morena, la Unión Cívica Carrillo Puerto, el Colectivo de Activistas y maestros disidentes, entre otros.

Mientras tanto, la gasolina se vende a un precio promedio de 15.71 pesos.

 

 

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