El conflicto armado en el Yemen puede reavivarse tras la muerte del expresidente Ali Abdalá Saleh, que fue asesinado ayer por sus hasta ahora aliados, los rebeldes hutíes, después de varios días de violentos enfrentamientos entre los dos bandos en la capital, Saná.

La violencia remitió hoy en la ciudad, sobre todo en los barrios del sur, que fueron escenario de duros choques entre las fuerzas aliadas a Saleh y los hutíes, lo cual obligó a los residentes a permanecer encerrados en sus casas durante varios días, en ocasiones sin agua corriente ni otros suministros básicos.

Los habitantes de Saná pudieron salir hoy a la calle y retomar sus actividades cotidianas, en medio de los restos de los combates, en los que fueron empleados proyectiles de artillería y morteros, tanques y otros vehículos y armamento pesado.

Según constató Efe, en la calle Bagdad (en el sur de Saná) hay vehículos quemados y blindados destruidos, después de que fuera uno de los principales frentes de batalla entre los hombres del difunto mandatario y los rebeldes chiíes.

Durante los choques, también fueron destruidas las fachadas de varios comercios, mientras que una sucursal bancaria y un centro comercial se incendiaron en una zona próxima a la residencia de Saleh en la calle Hadda, en el centro de la capital.

A pesar de que hoy no se han registrado combates callejeros, los aviones de la coalición liderada por Arabia Saudí, que interviene en el Yemen desde marzo de 2015 en contra de los hutíes, han sobrevolado Saná y bombardeada varias posiciones rebeldes en distintos puntos de la urbe.

Durante la noche entre el lunes y el martes, la aviación de la coalición realizó hasta 25 bombardeos, entre ellos, nueve contra el complejo del palacio republicano, próximo a la plaza Tahrir, ubicada en el centro de la capital.

Los ataques causaron daños materiales en el complejo, integrado por tres edificios y actualmente controlado por los rebeldes, al igual que el resto de las instituciones de la capital, que el movimiento hutí ocupó en septiembre de 2014 expulsando al Gobierno del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi.

El presidente del Comité Revolucionario Supremo de los hutíes, Mohamed Ali al Huti, reveló hoy que algunos hijos de Saleh están recibiendo tratamiento en hospitales de Saná, después de haber resultado heridos en los enfrentamientos.

Ante decenas de miles de seguidores concentrados para celebrar la muerte del exmandatario, Al Huti aseguró que están “bajo la protección” de los rebeldes, pero no los identificó con sus nombres.

Además, destacó que no quieren matarlos porque “la venganza no forma parte de su carácter”.

Pero el asesinato del destaco político, que gobernó el Yemen entre 1990 y 2012, podría desencadenar sangrientas venganzas entre los bandos en conflicto y reavivar la contienda.

El hijo mayor del exmandatario, Ahmed Abdalá Saleh, anunció su intención de combatir a los hutíes para “vengar la muerte de su padre”, según la televisión estatal de Arabia Saudí, Al Ijbariya.

“Voy a liderar la batalla hasta expulsar el último hutí del Yemen. La sangre de mi padre va a ser un infierno en el que se quemen los agentes de Irán”, aseguró, haciendo referencia a los vínculos del movimiento rebelde con Teherán.

Asimismo, el hijo de Saleh invitó a los seguidores de su padre a que se movilicen para recuperar el control del país, donde los hutíes dominan amplias parte del norte y el oeste.

Ahmed lideró la guardia republicana hasta 2014, año en el que fue designado embajador del Yemen en Emiratos Árabes Unidos, y sigue gozando de gran popularidad entre los seguidores de su padre, muchos de los cuales pertenecen a las fuerzas armadas.

Por su parte, Arabia Saudí, principal aliado del Gobierno de Hadi, también vio en la muerte de Saleh una oportunidad para “deshacerse” de los hutíes.

Tras su reunión semanal, el Consejo de Ministros saudí emitió un comunicado en el que deseó que “el levantamiento del pueblo yemení contra las milicias hutíes sectarias y terroristas apoyadas por Irán contribuya a hacer que el Yemen se deshaga de las amenazas”.

Yemen está sumido en una guerra, que se recrudeció desde la intervención de la coalición árabe, y tan sólo en los pasados días fallecieron al menos 234 personas y otras 400 resultaron heridas, según datos ofrecidos a Efe por el Comité Internacional de la Cruz Roja en el Yemen. EFE

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