·         La función del perito como auxiliar de la administración de justicia, garantiza y potencia la estructura del personal al servicio del Poder Judicial, por ello, a través de la verdad con honradez, ética y responsabilidad contribuyen con la justicia: Magistrada Presidente TSJ.

·         El orden jurídico es la herramienta que nos ha permitido que la razón humana plasme en letra, las aspiraciones de convivencia y las reglas que las sustentan: Consejero Salvador López Ávila.

Con la entrega de 123 constancias, el Poder Judicial del Estado cuenta con un padrón de peritos especializados en diversas áreas del conocimiento, así lo informó la Magistrada Presidente del Tribunal Superior de Justicia, Ma. Consuelo Rosillo Garfias.

 

Lo anterior, durante una ceremonia realizada en el Aula Forense de la Universidad Autónoma de Querétaro en la que estuvieron presentes los Consejeros de la Judicatura, Salvador López Ávila, Everardo Pérez Pedraza y Luis Eusebio Avendaño González, así como el director de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro, Ricardo Ugalde Ramírez y el coordinador de la Licenciatura en Criminología, Emilio Paulín Larracoechea.

 

La magistrada Rosillo Garfias, señaló que la función del perito como auxiliar de la administración de justicia, garantiza y potencia la estructura del personal al servicio del Poder Judicial, por ello, a través de la verdad con honradez, ética y responsabilidad contribuyen con la justicia.

 

“Su labor requiere que se rijan en base a los principios de ética profesional, sin soslayar la importancia de la necesidad de actualización de conocimientos necesarios para emitir dictámenes técnicos de valor”.

 

La Magistrada presidente enfatizó que para el Poder Judicial es importante la actualización de conocimientos en el área de competencia de cada perito, por ello, la exigencia de que cursen, aprueben y acrediten la capacitación que se diseñó por parte del Consejo de la Judicatura y la Universidad Autónoma de Querétaro.  Recordó que durante 2016 y 2017, la Facultad de Derecho de la UAQ impartió el curso de actualización en dictámenes periciales cuya finalidad fue formarles para su intervención en los juicios, enfrentando el conocimiento en la oralidad y fortalecer la trascendencia de su labor, tanto en el aspecto técnico del área en que peritan, como en el ético.

 

Por su parte, el Consejero Salvador López Ávila del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial refirió que el orden jurídico es la herramienta que nos ha permitido que la razón humana plasme en letra, las aspiraciones de convivencia y las reglas que las sustentan, ante ello, el proceso judicial se convierte en un conjunto complejo de actos del Estado, de las partes interesadas y de los terceros ajenos a la relación del actor y el demandado.

 

Agregó que esa intervención de terceros es fundamental para el conocimiento de la verdad y esa verdad se alcanza a partir de la intervención objetiva y experta de quienes ejercen sobre un tema o una materia, un conocimiento especial, el cual recae en los peritos.

 

Comentó que ya han pasado diez años desde la reforma constitucional en materia penal y con ello, han cambiado las reglas sobre la forma en la que los peritos participan al emitir un dictamen, a esto se suman las nuevas reglas en oralidad en las materias mercantil y familiar. Agregó que estas reformas conllevan la imperiosa necesidad de satisfacer dichas exigencias desde una preparación profesional, hasta una adecuación normativa que los lleve y ayude a enfrentar dichos retos.

 

En este sentido, indicó que los peritos a cargo del Poder Judicial son capaces de ejecutar, aplicar y utilizar todas las técnicas y recursos de su materia y experiencia de una forma científica que garantice una adecuada emisión de dictámenes y que coadyuve en la administración de justicia.

 

Finalmente, en representación de quienes recibieron sus constancias, la doctora Claudia Mireya Díaz Molina subrayó que la intervención del perito en el proceso de impartición de justicia es relevante, ya que hacen uso de un privilegio: el de emitir una opinión y eso conlleva siempre una enorme responsabilidad. Reiteró que “no hay poder, ni privilegio que se ejerza sin una serie de miras y objetivos. Que los nuestros no sean nunca para beneficio personal y que sean siempre de justicia, para disminuir el conflicto y para contribuir en la construcción de la paz”.