Procesos del poder

NIELS ROSAS VALDEZ

06 de febrero de 2017

La derrota del extremismo

Ayer se anunció que las fuerzas militares estadounidenses comenzarán a retirar paulatinamente sus tropas del Medio Este, tras la serie de victorias que ellas, junto con la coalición internacional conformada por Reino Unido, Francia, Canadá, Turquía e Irak, han tenido en territorio iraquí frente al contingente de ISIS, o mejor conocido como Estado Islámico (EI). La más reciente de estas victorias, desarrollada en Bagdad, permitió tomar esta decisión, según lo ha informado el gobierno de Irak a través de su vocero.

El llamado EI, perpetrador de casi todos los actos terroristas registrados en los últimos años, ha causado en la sociedad occidental una gran psicosis ante los ataques que ha realizado, sobre todo en las principales ciudades europeas, en donde se han concentrado la mayoría de éstos. Lugares como París, Londres, Berlín, Bruselas y Barcelona en Europa; en California, Nueva York y Manhattan en Estados Unidos; y en Beirut, entre otros, han sido algunos de los blancos en donde el EI ha lanzado sus ataques terroristas, dejando en muchos de ellos un saldo rojo en el número de víctimas que ha alcanzado.

El extremismo religioso que ha mostrado ISIS y las atrocidades que ha emprendido con base en éste, sin duda, necesitaron ser detenidos por la comunidad internacional, conformada por Estados, Organizaciones No Gubernamentales, Organizaciones Internacionales, entre otros, en especial por la gran fuerza que comenzó a tener a partir de los últimos años y que justamente se vio en el incremento del número de afiliados que empezó a tener no sólo en el Medio Este, sino en varios países, como Siria, Somalia y últimamente en algunos de Asia, como Indonesia y Filipinas. Este contexto le permitió controlar varias regiones de Irak desde el 2014, convirtiéndose en un rival significativo para

el gobierno iraquí y mermando la vida de muchas personas que siendo musulmanes, mas no extremistas religiosos, tuvieron que detener su vida para migrar a otros lugares prósperos ante la serie de batallas que libraba el gobierno en contra de las tropas del EI. Este escenario alimentó en gran medida la inmigración que ha estado experimentando Europa en los últimos años, y que por fobias occidentales diversas se le ha insertado un discurso erróneo que ha lastimado extensivamente la imagen de los migrantes (aunque no sólo de ellos, sino pertenecientes a otras partes del planeta).

En los últimos meses, la coalición liderada por Estados Unidos ha podido expulsar a los afiliados de ISIS de varias partes de Irak, entre ellos de Mosul, la “capital” del EI, a tal grado de liberar el territorio iraquí de fuerzas del ISIS. Aunque esto no extingue completamente el extremismo religioso musulmán, pues se sabe que existen varias celdas dispersas en el planeta (como en Bélgica, Irán, Yemen, Indonesia, Filipinas, entre otros), y aunque desde luego existen otros métodos para apaciguarlo; indudablemente representa una victoria sólida y acerca su derrota a nuestro presente.

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