Una jornada llena de sangre arena, luces y canto fue la que se vivió la tarde noche del domingo en la Plaza de Toros Juriquilla, un lugar ya tradicional acostumbrado a los grandes espectáculos y eventos.

Un Cartel de primera; Fermín Rivera, Antonio Zaldívar, Santiago Fausto y el Rejoneador Santiago Zendejas, con toros de Luis Felipe Ordaz que quedó a deber en el encierro y no faltó un “pajarito” que saltó al callejón, sin consecuencias.

Con una plaza a tres cuartos de su capacidad, La única oreja de la tarde para Antonio Saldívar, palmas para Fermín Rivera y el rejoneador Santiago Zendejas, que mostró oficio y por su juventud se le adivina un gran futuro. Santiago Fausto tuvo silencio tras aviso.

La falta de enjundia del encierro no opacó una clásica tarde de toros con el sabor de Juriquilla que remató con un espléndido espectáculo de Diego de Sigala

Sobre el espectáculo; sorpresas; Sigala presentó su nuevo material discográfico, lleno de ritmos caribeños, distinto a lo que se tenía acostumbrados, tal vez buscando la diversidad y nuevos públicos, aunque a sus seguidores, mucho no gustó este giro, pero tuvo también sus ventajas, pues a ritmo de Salsa, la gente bajó a bailar y se convirtió en un concierto-baile.